Los colores influyen en nuestros sentidos y emociones. Por eso, con toques de color puede aportar un cierto bienestar al lugar de trabajo.
Azul es uno de los colores más importantes, ya que tiene un efecto calmante y relajante, pero al mismo tiempo también aumenta la concentración y la productividad.

Rojo representa la fuerza, la actividad, el dinamismo y la alegría de vivir. Este intenso color de contraste estimula sobre todo la creatividad y atrae todas las miradas en la oficina.

Verde es el color de la esperanza y representa la frescura y la alegría de vivir. Como toque de color natural en la oficina, este color tiene un efecto revitalizante y alivia el estrés.

Amarillo representa calidez, luz y creatividad. Como los cálidos rayos del sol, puede hacer que un lugar de trabajo resulte acogedor y agradable. El color transmite una sensación positiva y, de este modo, aumenta la disposición a comunicarse y la capacidad de concentración.

El efecto positivo de los colores
Rojo:
El rojo llama la atención y representa vitalidad y energía. El rojo puede activar, aportar calidez y tener un efecto estimulante. En los espacios, el rojo puede utilizarse como un acento de color que aporta impulso.
Naranja:
El naranja es el color simbólico del optimismo y la alegría de vivir. El naranja levanta el ánimo y representa la apertura y la confianza en uno mismo. En las estancias de color naranja se fomenta la sociabilidad y se transmite calidez.
Amarillo:
Un amarillo claro representa conocimiento, sensatez y lógica. Favorece la concentración y la creatividad y estimula las conversaciones.
Verde:
El verde calma, armoniza y representa seguridad y esperanza. En los espacios, el verde aporta tranquilidad,
seguridad y creatividad. En las zonas de trabajo, el verde es ideal, también en forma de plantas decorativas.
Azul:
El azul representa tranquilidad, confianza y favorece el pensamiento claro. Los espacios pequeños parecen más grandes con una pared pintada de azul. El color azul tiene un efecto relajante.
Pink / Rosa:
Estos colores irradian idealismo y transmiten seguridad. El pink tiene mucha fuerza expresiva, mientras que un rosa suave resulta delicado y calmante.
Blanco:
El blanco es un símbolo de pureza, claridad y elegancia. En los espacios, el blanco es el color ideal para combinar. El blanco neutraliza, ilumina y revitaliza.
Gris:
El gris es el color de la neutralidad perfecta y la discreción. En los espacios, el gris se utiliza con gusto como color de combinación.
Negro:
El negro es la expresión de dignidad y prestigio y aporta elegancia. El negro transmite seriedad y genera respeto.